domingo, 18 de agosto de 2013

Un océano no es distancia suficiente para separarnos...



Querida amiga,

me siento delante del ordenador y no me salen las palabras. No sé cómo expresar  lo que siento. Es difícil despedir a alguien. Pero cuando la despedida es por algo fantástico, por algo nuevo, por algo bueno, el pellizco del corazón se hace más liviano.

Podría escribir la carta más triste del mundo, pero no quiero. Quiero escribir sobre lo que es esta amistad. Quiero escribir sobre bikinis y piscinas de plástico, sobre charlas en el sofá de mi casa, sobre botellas de vino, sobre lágrimas de alegría, sobre cóckteles  y libros... quiero escribir sobre nosotras. Quiero escribir sobre ti, y sobre la suerte de encontrarte. Quiero escribir sobre lo afortunada que soy por tenerte en mi vida, porque sin ti, mi vida ya no es lo mismo. Eres de esas personas que la vida me presentó por casualidad, y de las que yo decidí no desprenderme. Porque querida amiga, formas parte de mi vida desde hace 6 años y eres una pieza irremplazable del puzzle. Cada uno de los días que hemos pasado juntas ha sido único, y  los que han de venir serán, seguro , aún mejor.

Por eso querida amiga, esta carta no es una despedida, ni un “momento de  exaltación de la amistad”, es mi manera de decir las cosas, es mi manera de ser yo, es mi manera de decirte, que allí dónde tú estés, allí , contigo yo estaré. La distancia no será un obstáculo para mantenerte presente cada día. Por eso,  aunque sé que será difícil hacerse a la ida de que no voy a verte en un tiempo, cuando sientas morriña de la tierra y te sientas sola, mira al infinito y piensa que al otro lado del océano, seremos muchos, entre los que me encuentro,  las personas que te queremos, las que estaremos pensando en ti. Porque no estarás sola, siempre estarás con nosotros. Has dejado en cada uno de nosotros, un trocito de ti, porque las personas como tú, dejan huella. Y es una huella muy profunda.

Tan sólo me queda decirte querida amiga, que seas muy feliz en esta nueva etapa y que la disfrutes al máximo. Aprende de todo lo que te rodea. Empápate de la esencia de esta nueva experiencia.  Vívela con la intensidad que tú sabes y no te preocupes por nada, porque si no sale bien y te caes, somos muchos los que estaremos ahí para darte la mano y volverte a levantar. Camina con paso firme en esta nueva etapa de tu vida, porque tú puedes con esto y con más. Tú vales mucho y lo sabes. Y en la distancia, los que te queremos te mandaremos toda la fuerza y toda la energía positiva, para que en esos momentos de duda, saques la garra que te corre por las venas y te comas el mundo.

Te quiero mucho cariño, gracias por todos los momentos vividos juntas en estos 6 años. Ahora seguiremos viviéndolos en la distancia, pero igualmente juntas. Te voy a echar mucho de menos, lo sabes. Pero te aseguro que estarás presente cada día.

Tu amiga,


Un océano no es distancia suficiente para separarnos…





Recogiendo la siembra

Desde Febrero sin aparecer por aquí... Ha sido un año difícil. Pero han pasado cosas fantásticas desde entonces. No todo ha sido caos.

Hace mucho tiempo alguien muy querido para mí me dijo, " quién siembra recoge", y parece ser que después de haber sembrado pequeñas semillas de mis letras, empiezan a florecer y a dar sus primeros frutos.


Y esos frutos se han convertido en dos publicaciones, de dos microrelatos. ¡ Mis primeras publicaciones!.
Han sido unos días muy emotivos. No podía creerme, que después de tanto tiempo luchando, escribiendo día y noche, algunas de las cosas que he escrito hubieran sido publicadas.

Poquito a poco la recolecta está siendo llevada a cabo, sin perder nunca el surco de la siembra de vista. Porque tras una recolecta, viene una nueva siembra. Nunca podemos perder de vista, que con una pequeña recogida no podemos alimentar nuestra alma bohemia. Porque cuando el alma tiene hambre de escribir, tenemos que alimentarla plasmando cada pensamiento en el  papel y sembrado nuevas letras para esperar recoger algún día sus frutos.

Para mí, ha sido una inyección de motivación, más aún si cabe, para seguir escribiendo. Saberte reconocido. Porque aunque para mí lo importante es escribir, el hecho de que otras personas especializadas en el mundo de las letras , reconozcan que algo tuyo es bueno, genera en ti, la mejor sensación como escritora del mundo.

 Si se siembra la semilla con fe y se cuida con perseverancia, sólo será cuestión de tiempo recoger sus frutos. 

Por esto, seguiré pasito a paso con mi siembra, como siempre lo he hecho. Para poder seguir recogiendo esos frutos que me llenan de satisfacción y orgullo.

Voy a seguir, luchando por mi  sueño, porque este sueño es mío, y sólo yo puedo conseguirlo.